Cuidamos tu historia y respetamos el ritmo con el que decides recorrerla.
Lo que hoy pesa, mañana puede sentirse distinto.
— servicios

Mi propuesta
Un espacio terapéutico para comprender tu pasado e integrarlo en el presente.
Cada proceso es único, pero no tienes que recorrerlo sola.
Mi enfoque
Cómo trabajo
Formación integradora
Un enfoque que integra distintas corrientes psicológicas y se ajusta a tu historia y objetivos terapéuticos.
Mi formación universitaria se ha construido principalmente a partir de dos grandes escuelas de la psicología, el psicoanálisis y la terapia cognitivo-conductual, y se ha ido ampliando con formación específica en distintos modelos terapéuticos.
Soy terapeuta EMDR acreditada (nivel I y II) y miembro de la Asociación EMDR España, y estoy formada en teoría del apego, IFS (Internal Family Systems), terapia somática, teoría polivagal, terapia sexual y de pareja, modelo PARCUVE y terapia de esquemas, entre otros.
Gracias a este recorrido formativo, puedo integrar distintas herramientas y enfoques según lo que necesites en cada momento del proceso terapéutico.
Cada proceso es único, por eso la terapia se adapta a ti, y no al revés.
Psicoterapia informada en trauma
Una mirada que tiene en cuenta de que el malestar no aparece de forma aislada, sino que tiene sentido dentro de tu historia y el momento vital en el que te encuentras.
Considero fundamental atender las dificultades del presente y a la vez profundizar en su origen para comprender cómo se han ido tejiendo a lo largo de tu historia. Las experiencias difíciles del pasado pueden dejar una huella profunda en el cuerpo, el sistema nervioso, las emociones, la autoestima y la forma de relacionarte con los demás. Por eso, para mí es muy importante acompañarte a reconstruir tu sensación de seguridad y estabilidad, y a cultivar una relación más amable contigo misma.
Formación continuada
Un compromiso constante con la actualización profesional para ofrecerte un acompañamiento de calidad.
Entiendo mi profesión como un proceso de aprendizaje continuo. Sigo formándome e incorporando a mi práctica clínica nuevos enfoques y herramientas para ofrecerte una terapia actualizada y en línea con tus necesidades.

Si sientes que funcionas por fuera, pero por dentro estás agotada, desconectada o en alerta constante, aquí encontrarás un espacio terapéutico donde explorar lo que te ocurre, con cuidado y respeto por tu historia y tu momento vital.
Áreas de trabajo
Trabajo contigo en procesos relacionados con:
- Traumas, abusos, maltrato, negligencia y abandono emocional.
- Trastorno de estrés postraumático simple y complejo.
- Disociación: sensación de desconexión, bloqueo emocional y/o piloto automático.
- Abusos sexual, físico y psicológico en la infancia; bullying.
- Violencia sexual y machista.
- Trauma perinatal, parto traumático.
- Sensación de que algo en tu historia sigue afectando tu presente.
- Dificultad para confiar en los demás o establecer relaciones cercanas.
- Sentimientos de culpa, vergüenza y/o autoreproche persistentes.
- Somatizaciones frecuentes.
- Ansiedad elevada y estado de alerta constante.
- Cambios emocionales bruscos e intensos, irritabilidad.
- Insomnio y dificultades para concentrarse.
- Cambios en la alimentación.
- Apatía, sensación de embotamiento emocional o vacío.
- Recuerdos intrusivos o flashbacks.
- Baja autoestima.
- Ansiedad, preocupación excesiva, inquietud, irritabilidad, estrés.
- Preocupación excesiva por la salud (hipocondría).
- Miedo de perder el control o volverse loca (ataques de pánico).
- Miedo intenso a una situación u objeto concreto (fobia).
- Sensación constante de alerta o tensión.
- Pensamientos intrusivos o en bucle.
- Síntomas físicos (presión en el pecho, taquicardia, mareos, síntomas digestivos, migrañas, etc.).
- Dificultades para gestionar el enfado; irritabilidad.
- Miedo a la soledad y/o al abandono.
- Dificultad para dormirse o para mantener el sueño.
- Dificultad para concentrarse.
- Apatía, pérdida de motivación, aislamiento social.
- Desconexión emocional y sensación de funcionar en “piloto automático”.
- Agotamiento físico y mental.
- Tristeza persistente, sensación de vacío, irritabilidad.
- Sentimientos intensos de culpa, inutilidad, vergüenza o enfado.
- Desgana, dificultades para disfrutar, falta de ilusión.
- Apatía, embotamiento emocional, falta de motivación.
- Desconexión de los demás y aislamiento social.
- Dificultades para concentrarte o tomar decisiones.
- Alteraciones del sueño y del apetito.
- Irritabilidad y cambios repentinos de humor.
- Desesperanza, pérdida de sentido y pensamientos de muerte.
- Dependencia emocional.
- Relaciones de maltrato físico y/o psicológico.
- Ruptura o divorcio traumático.
- Celos patológicos.
- Sensación de no poder estar sola, miedo a la soledad.
- Miedo al abandono y a la ruptura.
- Dificultad para reconocer tus necesidades y poner límites.
- Ansiedad e hipervigilancia emocional hacia la pareja.
- Necesidad de control y comprobación.
- Complacencia y miedo al conflicto.
- Sensación de perderse a una misma dentro de la relación.
- Desconfianza y falta de seguridad emocional.
- Miedo a la intimidad emocional y al compromiso.
- Sensación de bloqueo afectivo.
- Patrones repetitivos de sufrimiento y desgaste en las relaciones.
- Duelos complicados y desautorizados.
- Duelo perinatal.
Cambios de etapas vitales. - Falta de propósito vital.
- Tristeza intensa y sensación de vacío.
- Cambios emocionales repentinos e intensos.
Dificultad para aceptar lo ocurrido. - Dificultad para funcionar en el día a día.
- Desconexión de los demás y aislamiento social.
- Cambios en el sueño o el apetito.
- Sentimientos de rabia, culpa o ambivalencia.
- Evitación de recuerdos, lugares o conversaciones relacionadas con la pérdida
- Comunicación ineficaz en pareja, discusiones en bucle e incomprensiones.
- Distancia emocional, rutina y pérdida de conexión afectiva.
- Conflictos y límites poco claros con la familia de origen y/o con la familia política.
- Desgaste a raíz de la ma/paternidad y dificultades para cuidar la relación más allá de la logística diaria.
- Problemas de confianza, celos e infidelidades.
- Desacuerdos en la crianza de los hijos y carga mental.
- Dificultades en la esfera sexual: deseo, intimidad, frecuencia o satisfacción.
- Apertura de la pareja y otros modelos relacionales.
- Acompañamiento en separación y divorcio.
- Cambios de etapas vitales.
- Disminución o ausencia de deseo.
- Relaciones sexuales insatisfactorias.
- Dolor durante las relaciones.
- Dificultades relacionadas con la excitación.
- Dificultades relacionadas con el orgasmo.
- Ansiedad durante las relaciones.
- Malestar generado por experiencias traumáticas o sexuales previas.
- Sexualidad después de la maternidad.
- Aceptación de la propia sexualidad.
- Incertidumbre sobre el propio deseo de maternidad.
- Procesos de reproducción asistida.
- Duelo perinatal, sin importar la edad gestacional.
- Miedos, ansiedad o temas irresueltos de tu historia que aparecen durante el embarazo.
- Miedo al parto.
- Parto traumático y/o con complicaciones; violencia obstétrica y sensación de parto «robado».
- Tristeza, ansiedad y miedos en el posparto.
- Cambios en la pareja y/o sexualidad tras la maternidad.
Terapia recomendada por la OMS para el tratamiento del TEPT simple y complejo, experiencias de abuso, violencia o negligencia emocional, ansiedad, ataques de pánico, ansiedad social, fobias, depresión, TOC, duelo complicado, autoestima, dependencia emocional, dificultades emocionales de la etapa perinatal, infertilidad, entre otros.
Más info para terapia EMDR
- Traumas, abusos, maltrato, negligencia y abandono emocional.
- Trastorno de estrés postraumático simple y complejo.
- Disociación: sensación de desconexión, bloqueo emocional y/o piloto automático.
- Abusos sexual, físico y psicológico en la infancia; bullying.
- Violencia sexual y machista.
- Trauma perinatal, parto traumático.
- Sensación de que algo en tu historia sigue afectando tu presente.
- Dificultad para confiar en los demás o establecer relaciones cercanas.
- Sentimientos de culpa, vergüenza y/o autoreproche persistentes.
- Somatizaciones frecuentes.
- Ansiedad elevada y estado de alerta constante.
- Cambios emocionales bruscos e intensos, irritabilidad.
- Insomnio y dificultades para concentrarse.
- Cambios en la alimentación.
- Apatía, sensación de embotamiento emocional o vacío.
- Recuerdos intrusivos o flashbacks.
- Baja autoestima.
- Ansiedad, preocupación excesiva, inquietud, irritabilidad, estrés.
- Preocupación excesiva por la salud (hipocondría).
- Miedo de perder el control o volverse loca (ataques de pánico).
- Miedo intenso a una situación u objeto concreto (fobia).
- Sensación constante de alerta o tensión.
- Pensamientos intrusivos o en bucle.
- Síntomas físicos (presión en el pecho, taquicardia, mareos, síntomas digestivos, migrañas, etc.).
- Dificultades para gestionar el enfado; irritabilidad.
- Miedo a la soledad y/o al abandono.
- Dificultad para dormirse o para mantener el sueño.
- Dificultad para concentrarse.
- Apatía, pérdida de motivación, aislamiento social.
- Desconexión emocional y sensación de funcionar en “piloto automático”.
- Agotamiento físico y mental.
- Tristeza persistente, sensación de vacío, irritabilidad.
- Sentimientos intensos de culpa, inutilidad, vergüenza o enfado.
- Desgana, dificultades para disfrutar, falta de ilusión.
- Apatía, embotamiento emocional, falta de motivación.
- Desconexión de los demás y aislamiento social.
- Dificultades para concentrarte o tomar decisiones.
- Alteraciones del sueño y del apetito.
- Irritabilidad y cambios repentinos de humor.
- Desesperanza, pérdida de sentido y pensamientos de muerte.
- Dependencia emocional.
- Relaciones de maltrato físico y/o psicológico.
- Ruptura o divorcio traumático.
- Celos patológicos.
- Sensación de no poder estar sola, miedo a la soledad.
- Miedo al abandono y a la ruptura.
- Dificultad para reconocer tus necesidades y poner límites.
- Ansiedad e hipervigilancia emocional hacia la pareja.
- Necesidad de control y comprobación.
- Complacencia y miedo al conflicto.
- Sensación de perderse a una misma dentro de la relación.
- Desconfianza y falta de seguridad emocional.
- Miedo a la intimidad emocional y al compromiso.
- Sensación de bloqueo afectivo.
- Patrones repetitivos de sufrimiento y desgaste en las relaciones.
- Duelos complicados y desautorizados.
- Duelo perinatal. Cambios de etapas vitales.
- Falta de propósito vital.
- Tristeza intensa y sensación de vacío.
- Cambios emocionales repentinos e intensos. Dificultad para aceptar lo ocurrido.
- Dificultad para funcionar en el día a día.
- Desconexión de los demás y aislamiento social.
- Cambios en el sueño o el apetito.
- Sentimientos de rabia, culpa o ambivalencia.
- Evitación de recuerdos, lugares o conversaciones relacionadas con la pérdida
- Comunicación ineficaz en pareja, discusiones en bucle e incomprensiones.
- Distancia emocional, rutina y pérdida de conexión afectiva.
- Conflictos y límites poco claros con la familia de origen y/o con la familia política.
- Desgaste a raíz de la ma/paternidad y dificultades para cuidar la relación más allá de la logística diaria.
- Problemas de confianza, celos e infidelidades.
- Desacuerdos en la crianza de los hijos y carga mental.
- Dificultades en la esfera sexual: deseo, intimidad, frecuencia o satisfacción.
- Apertura de la pareja y otros modelos relacionales.
- Acompañamiento en separación y divorcio.
- Cambios de etapas vitales.
- Disminución o ausencia de deseo.
- Relaciones sexuales insatisfactorias.
- Dolor durante las relaciones.
- Dificultades relacionadas con la excitación.
- Dificultades relacionadas con el orgasmo.
- Ansiedad durante las relaciones.
- Malestar generado por experiencias traumáticas o sexuales previas.
- Sexualidad después de la maternidad.
- Aceptación de la propia sexualidad.
- Incertidumbre sobre el propio deseo de maternidad.
- Procesos de reproducción asistida.
- Duelo perinatal, sin importar la edad gestacional.
- Miedos, ansiedad o temas irresueltos de tu historia que aparecen durante el embarazo.
- Miedo al parto.
- Parto traumático y/o con complicaciones; violencia obstétrica y sensación de parto «robado».
- Tristeza, ansiedad y miedos en el posparto.
- Cambios en la pareja y/o sexualidad tras la maternidad.
Modalidades
¿Qué formato elegir? El que mejor encaje contigo.
- Presencial en Barcelona
La terapia presencial ofrece un espacio físico compartido, en un entorno seguro y cuidado que favorece la presencia y el encuentro terapéutico. Para muchas personas, este encuadre permite una conexión más profunda con su proceso.
- online
La terapia online mantiene la misma calidad y profundidad, con la flexibilidad de poder realizarla desde el lugar donde te sientas más cómoda. Permite adaptar el proceso a tu ritmo de vida, eliminando barreras geográficas y facilitando un acompañamiento continuado.
Tarifas
Inversión en tu bienestar
Llamada Informativa
- Te ofrezco la posibilidad de conocernos sin compromiso en una llamada de aprox. 20 minutos.
Psicoterapia Presencial
Individual
70€
Pareja
80€
Sesión de 60 min aprox. para adultos, en pleno centro de Barcelona.
Psicoterapia Online
Individual
60€
Pareja
70€
Sesión de 60 min aprox. para adultos, desde la comodidad de tu casa.
* Consulta los packs de sesiones con descuento disponibles.
¿Hablamos?
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